Frases y Diálogos de la película "Hamnet". Directora: Chloé Zhao, Guion: Maggie O'Farrell, Chloé Zhao. Novela: Maggie O'Farrell, Música: Max Richter, Fotografía: Lukasz Zal.
MiniReseña: Finalmente se estrenó la esperada película “Hamnet” en las salas de cine del país y en Cartagena en Cineco Bocagrande Plaza y Caribe Plaza. Nominada a 8 Premios Oscar, la película dirigida y escrita por Chloé Zhao (Nomadland, The Rider), junto a la autora del libro, Maggie O'Farrell, nos trasladan a la Inglaterra Isabelina y al siglo XVI, para contarnos la historia de Agnes, la esposa de William Shakespeare (sabemos que su nombre verdadero es Anne Hathaway), y la pérdida de uno de los hijos de la pareja, Hamnet, quien sería eventualmente la inspiración para la gran obra del dramaturgo, “Hamlet”.
La película nos introduce y se desarrolla en su mayor parte en el mundo de Agnes, que es a la vez la cuna de Shakespeare, el pueblo de Stratford (lejos de la cosmopolita Londres, a la que el autor tendría que viajar posteriormente por su trabajo). Agnes era una herbolaria y hacía parte de una tradición de mujeres dedicadas a las plantas, a la curación, con conocimientos ancestrales (que para algunos era signo de brujería) y con un conocimiento y sensibilidad especial sobre los espíritus, el alma, y el don de la profecía. Mientras, la familia de Shakespeare se dedicaba al comercio de lana y pieles. Ambos mundos chocan apasionadamente y tienen tres hijos, dos mujeres y un varón, quienes deben quedar al cuidado de Agnes, mientras el artista busca fortuna en la capital.
Pueden leer la reseña y el análisis completo en mi otro blog en otro post. Acá pueden leerlo completo:
Y además, comparto mis posts de otras película de Chloé Zhao en este blog:
Will: Lo siento. Creo que... Agnes, he bebido demasiado. He... He bebido demasiado.
Agnes: Oye. ¿Qué pasa? Dame la mano. ¿Qué temes que vea?
Will: Que soy un hombre violento y peligroso.
Agnes: No, no eres nada de eso.
Will: ¿Cómo lo sabes?
Agnes: Eres un buen hombre. Eres un buen hombre. Eres un buen hombre.
Will: Les estoy dando clases para pagar tus deudas con esa familia, ¿cierto? La deuda enorme que tienes con esa familia.
John (Padre): No...
Mary (Madre): ¡Basta! ¿Y el resto de la familia? ¿Los conociste?
Will: Sólo a la madre.
Mary: ¿A la hija mayor no?
Will: No.
Mary: Se dice que la chica es hija de una bruja del bosque. La he visto deambulando sola por los caminos internos con un halcón en el brazo.
Will: Agnes, espere. Sé quién es.
Agnes: ¿Quién soy?
Will: Bueno... no la conozco, pero escuché cosas...
Agnes: ¿Que soy la hija de una bruja del bosque? Sí. Dicen eso, pero no me importa... Soy hija de mi madre. Aprendí muchas cosas de ella.
Will: ¿Es cierto que sabe todo sobre una persona con sólo tocarlos aquí?
Agnes: No todo.
Will: ¿Qué vio cuando me tocó?
Agnes: Vi un paisaje.
Will: ¿Un paisaje?
Agnes: Ajá. Espacios, cuevas, cimas, túneles y océanos... un vacío oscuro y profundo, países sin descubrir.
Bartholomew: ¿Por qué casarse con un erudito de cara pálida? ¿De qué sirve?
Agnes: Es más profundo que cualquier hombre que haya conocido.
Bartholomew: Todo va a cambiar. Tú. Tú vas a cambiar.
Agnes: Ya estoy cambiando.
Agnes: ¿Qué nos decía nuestra madre cuando teníamos miedo o dudas?
Bartholomew: Que vivamos con el corazón abierto. Que no lo encerráramos en la oscuridad sino que lo volviéramos hacia el sol.
Agnes: Me ama por lo que soy, no por lo que debería ser.
Bartholomew: Entonces, cásate con él.
Agnes: Gracias.
Bartholomew: ¿Alguna vez perdió los estribos contigo?
Agnes: No.
Bartholomew: Si te toca un pelo...
Agnes: No, jamás. Está enojado con él mismo. Está harto de él mismo. Es un buen hombre. Es buen esposo, buen padre, pero necesita más.
Bartholomew: ¿Qué podría necesitar además de su familia y a ti? Te tiene a ti.
Agnes: Necesita ir a Londres. El mundo se reúne en Londres. Podría extender el negocio de su padre. ¿Quién sabe qué... No. Necesita más. No pertenece aquí. Necesita trabajar. No puede huir. ¿Qué hay en este pueblito? ¿Esta vida banal? Lo va a destrozar. Necesita alejarse de su padre.
Mary: Tu madre está intentando... retener a su hija. No funcionará. Lo que nos es dado nos lo pueden quitar en cualquier momento. Jamás debemos bajar la guardia. Jamás dar por sentado... que el corazón de nuestros hijos late, que respiran, que caminan y hablan y... sonríen, discuten, juegan. Jamás debemos olvidar que pueden irse.
Agnes: Hamnet, no tengas miedo. No necesitas tener miedo. Todo estará bien. Mami está aquí. Mami está aquí. Está bien. Mami está aquí. Mírame. Mami está aquí. Nunca, nunca te dejaré ir. ¿Entiendes? Nunca, nunca te dejaré ir. Te amo.
Eliza (Leyendo): "Cuando cuento el reloj que dicta el tiempo
y veo al bravo día en noche odiosa ahogado,
Cuando miro la violeta que pasó su mejor momento
y oscuros rizos, todos de blanco plateados,
Cuando encumbrados árboles veo sin sus hojas
Que frente al calor sirvieron de palio a rebaños,
Y con barbas rudas y canas el verde del verano
En gavillas sobre carros transportado,
Entonces, sobre tu belleza me pregunto,
Pues entre ruinas de tiempo debe ir
Adonde dulzuras y bellezas se abandonan,
Y mueren tan rápido cómo ven crecer a otras.
Pues nada contra el Tiempo y su hoz defiende,
Salvo el linaje, para retarlo cuando por ti llegue".
Will: Mi hijo. Adiós. Adiós. Adiós. Acuérdate de mí.
Hamlet (Obra/Actor): Ser o no ser. Esa es la cuestión. Si es más noble sufrir en el ánimo los hondazos y flechazos de la insultante fortuna o alzarse en armas contra un mar de agitaciones, y, enfrentándose a ellas, acabarlas. Morir, dormir. No más. ¿Y por un sueño, diremos, las aflicciones se acabaron y los dolores sinnúmero, patrimonio de nuestra naturaleza? Es un término que deberíamos solicitar con ansia. Morir, dormir... y tal vez, soñar. Sí, y he aquí el obstáculo, pues qué podríamos soñar en nuestro sueño eterno ya libres del agobio terrenal, es razón poderosa para detenernos. Esta es la consideración que hace nuestra infelicidad tan larga. ¿Quién aguantaría la lentitud de los Tribunales, las tropelías al mérito de los hombres indignos, las angustias de un mal pagado amor, las injurias y quebrantos de la edad, la violencia de los tiranos? Cuando el que sufre procura su quietud con un puñal. ¿Quién podría tolerar tanta opresión, sudando, gimiendo bajo el peso de una vida molesta, sino porque el temor de algo más allá de la Muerte, aquel país desconocido del que ningún caminante torna, nos embaraza en dudas y nos hace sufrir...
Si conoces otras frases, diálogos o monólogos que destacar de la película Hamnet (Chloé Zhao) deja tu comentario ;)













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