28 junio 2022

Frases de la película: Benedetta (Paul Verhoeven) - 2021 / Francia / Mubi

 
 
Frases y Diálogos de la película "Benedetta". Director: Paul Verhoeven, Guion: David Birke, Paul Verhoeven. Libro: Judith C. Brown, Música: Anne Dudley, Fotografía: Jeanne Lapoirie.
 
MiniReseña: #Benedetta es una historia real, una adaptación literaria sobre la sexualidad de una monja, un estudio sobre el deseo, el dolor, el poder y la religión; también es una provocación y un curioso relato de las fantasías represivas en un convento en el Siglo XVII en la Toscana. Y finalmente, es un thriller erótico, crudo y que a la vez no se toma muy en serio a sí mismo, y resulta perversamente divertido. Me ha entretenido.
 
 
 
- La gente cree que Benedetta es una santa. Pero sabemos que no tiene sentido.
- ¿De verdad?
- Te sorprendió la ausencia de una herida en su frente y de repente rompe un vaso y aparecen llagas.
- ¿La has visto? ¿Estabas allí?
- No.
- Entonces no sabes nada.
- No vi nada… pero yo sé.
- ¿Pero, como lo sabes? ¿Dios te lo mostró? ¿Tuviste también una visión?
- ¿Por qué la defiende?
- No siempre entendemos los instrumentos de Dios. Tal vez puso a Benedetta en trance y estando así ella se lastimó.
- O Dios nos envió una loca… que dice tonterías para servir a sus propósitos.
 
 
 

 
 
- Las teatinas están agradecidas, porque traes una esposa a Jesús. Benedetta estará feliz con nosotras.
- Traigo naranjas, manzanas y vino en grandes cantidades. Durante 25 años recibirán lo mismo. Cada año.
- Es muy generoso de su parte, Lord Carlini. ¿Y la dote?
- Cuando nació mi pequeña Benedetta, estuvo a punto de morir. Pero Dios la salvó milagrosamente. Así que le prometí dársela.
- Una historia muy conmovedora. He escuchado muchas cosas así. Y cada vez, me conmueven. Pero cada año, cientos de niñas quieren servir a Dios. Las postulantes de este año... Y solo puedo tomar tres. Mido los retos que tienen que afrontar,
- Le daré 50 escudos de oro. Además de la fruta y el vino, que no cuentan para nada.
- Allá afuera, la dote de una esposa es de al menos 150 escudos. ¿Una novia de Cristo vale menos de cien?
- Cortemos la pera por la mitad: 75.
- No vas a discutir como un judío por veinticinco escudos. Después de todo, Giulano, es tu querida hija.
- Comprendo. 100 escudos.
- No intercambiamos caballos. Tu palabra me basta. Y tu letra de cambio.
 
 
 

 
 
- El vestido ahora. Me pica, es horrible.
- Es la intención. Tu cuerpo es tu peor enemigo. Será mejor que no te sientas muy bien con eso.

 
- Cuando era un poco mayor que tú, perdí cinco centímetros de carne bajo el cuchillo de un borracho. Este dedo de madera, me importa más que los otros nueve. Si pudiera, reemplazaría cada parte de mi cuerpo hasta que fuera solo un bloque de madera en el que estuviera tallado el nombre de Dios.
- ¿Como en una lápida?
- Eres inteligente. Pero puede ser peligroso, mi pequeña. Y no solo para los demás.
 
 
 

 
 
- ¡Madre! ¿Podría ser un verdadero milagro?
- Evitemos las grandes palabras. Los milagros brotan como hongos. Pero no vale la pena los problemas que plantean.
 
 
 

 
 
- Madre, ayúdala. ¡Pagaremos su dote!
- ¿Voy a pagar por una extraña?
- Rezaré toda mi vida por usted, señor.
- ¡Espléndido!
- Lord Carlini, los ricos no entran en el reino de Dios. Jesús lo dijo.
- Y Ud, reverenda madre, hace de todo para que yo entre. De acuerdo. Regalo para ti, Benedetta.
 
 
 

 
 
- Mi madre murió de la peste, entonces mi padre me tomó como esposa. Le dije que no quería, pero le importaba una mierda.
- ¿Como mujer, en todo?
- Si todo. Mis hermanos también hacían lo mismo cuando el viejo no miraba. Esa mañana intenté plantarle unas tijeras. No le gustó, me masacró. Así que me escapé. No es ninguna ventaja ser bella. Si yo pareciera una cabra, él haría lo mismo.
 
 
 

 
 
- ¿Me encuentras hermosa?
- ¿No lo sabes?
- No. No teníamos espejo en casa.
- Eres bella. Podrías ver tu reflejo en mis ojos.
- No veo nada.
- Tienes que acercarte. Entonces, ¿te ves a ti misma?
 
 
 

 
 
- Padre… Vi a Jesús.
- ¿En un sueño?
- No. En carne y hueso. Como te veo frente a mí.
- ¿Cómo te sentiste?
- Temorosa.
- Entonces esa fue una visión falsa. Cuando Cristo se manifiesta, nos llena de gozo.
- ¿Cómo saber qué es verdadero o falso?
- A través del sufrimiento. Es la única forma de conocer a Cristo.
- Sé que Dios quiere que suframos, pero… eso me asusta.
- Es natural. Los caminos de Dios a menudo son aterradores.

 
- Los tontos dicen: "No le tengo miedo, porque sé que es todo bondad". ¿Nunca han visto trabajar a un cirujano?
- ¿Entonces debemos regocijarnos en nuestras desgracias?
- Reza por ello. Ego te absolvo. 

 
 

 
 
- ¡Benedetta! ¿Quieres sufrir para demostrarme tu amor? Quitate la ropa.
- Tenemos prohibido estar desnudos en presencia de otro.
- Donde estoy, no puede haber vergüenza. Haz lo que te digo. Ven a mí. Aparta todo lo que nos separa. Coloca tus manos sobre las mías.
 
 
 

 
 
Jesucristo eligió a nuestra bendita hermana, Benedetta. Hemos visto sus heridas, ¡son las de Jesús! ¡Alabado sea Dios! Jesús la eligió. Y es por eso que nosotros, investidos por los poderes de su Iglesia, elegimos a Benedetta como abadesa del Convento de Teatinas. In nomine patris et filii y spiritus sancti. Amén. ¡Oremus, Señor Dios! 



Si conoces otras frases, diálogos o monólogos que destacar de la película Benedetta (Paul Verhoeven) deja tu comentario ;)
 
 
 

Frases de la película: Benedetta

 

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